Los jóvenes con discapacidad intelectual y autismo severo presentan necesidades particulares que hacen que una sala multisensorial sea una herramienta muy necesaria para su desarrollo y bienestar. Dadas las dificultades que enfrentan en áreas como la comunicación, la interacción social y la regulación sensorial, requieren de un entorno adaptado que les proporcione estímulos controlados y terapéuticos.
La naturaleza multisensorial de esta sala les permite experimentar una variedad de sensaciones de manera segura, lo que puede ayudarles a regular sus emociones, gestionar la sobrecarga sensorial y explorar el mundo que les rodea de una manera que se ajuste a sus necesidades individuales. Además, la sala multisensorial ofrece un espacio seguro y acogedor donde pueden sentirse cómodos para expresarse, interactuar y aprender, lo que contribuye significativamente a su desarrollo integral y calidad de vida.
Desde Fundación Ampans dan apoyo a personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, enfermedad mental y situación de vulnerabilidad, para que puedan hacer realidad sus proyectos de vida, velando por sus derechos y generando apoyos y oportunidades que lo hagan posible. A través de esta campaña, crearán una sala multisensorial para adolescentes y jóvenes de 12 a 18 años.