Ofrecer atención integral y personalizada que mejore la calidad de vida de los usuarios/as y sus familias.
Proveer herramientas que permitan mejorar la movilidad, fortalecer músculos y huesos, promover la autonomía y asegurar la participación activa en actividades que potencien el desarrollo personal y social.
El síndrome de Rett es una enfermedad rara que afecta gravemente al desarrollo neurológico y requiere una atención integral y especializada para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas y apoyar a sus familias.
Para favorecer su participación activa en diversas actividades, es necesario contar con bipedestadores automáticos. Estos dispositivos no solo permiten adoptar una posición erguida, sino que también fortalecen músculos y huesos, mejoran la circulación y la digestión, reducen riesgos asociados a la inmovilidad y fomentan la independencia, contribuyendo así a su bienestar emocional y autoestima.
Por otro lado, los bipedestadores automáticos facilitan la interacción con el entorno, permitiendo a las personas con síndrome de Rett participar activamente en actividades educativas, recreativas y terapéuticas, fomentando su inclusión y promoviendo una comunidad más accesible y solidaria.
Invertir en tecnología es clave para que estas personas alcancen su máximo potencial y participen plenamente en la sociedad.
Adquisición de los bipedestadores automáticos.
Cesión según necesidades individuales.
Seguimiento del uso del material terapéutico y de los beneficios obtenidos.
El principal conjunto de personas beneficiarias del proyecto son las niñas y jóvenes que han sido diagnosticadas por la enfermedad rara del Síndrome de Rett. Mayoritariamente, esta enfermedad afecta a niñas, siendo una enfermedad genética con mutación en el cromosoma X. Además, se incluye dentro del proyecto a un grupo de personas que también son beneficiarias directas: las familias de niñas con síndrome de Rett.
