Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el viernes 28 de septiembre el norte de la isla indonesia de Célebes, provocando un tsunami que golpeó las ciudades de Palu y Donggala, en Sulawesi. Según datos de UNICEF, la situación de decenas de miles de niños seguirá siendo extremadamente precaria en los próximos días. Los niños en Palu, Donggala y otros sitios afectados en Sulawesi necesitan ayuda urgente para recuperarse. Muchos han perdido a sus seres queridos, hogares y vecindarios.
El Gobierno ha confirmado 1763 muertes y 2.632 personas heridas, con 5.000 desaparecidos y 62.000 desplazados internos. Se estima que alrededor de 1,5 millones de personas están potencialmente afectadas. Es probable que estas cifras aumenten a medida que más áreas sean accesibles y se lleven a cabo evaluaciones adicionales.
Las necesidades inmediatas incluyen la evacuación y el manejo de los servicios médicos y de salud, incluidos los servicios de derivación, agua y saneamiento, alimentos y artículos no alimentarios y refugio de emergencia. Se teme que se hayan dañado más de 1.000 escuelas, lo que afecta directamente a aproximadamente el 19% de los estudiantes en Sulawesi Central.