Más de 150.000 niños y niñas se han visto directamente afectados por el terremoto de 7,8 grados que golpeó Ecuador el sábado 16 de abril, según los primeros cálculos realizados por nuestros equipos en el terreno, que se han desplazado a Pedernales y Esmeraldas, las áreas más afectadas por la catástrofe.
El seísmo ha provocado además la destrucción de numerosos edificios y viviendas. En total, 805 han quedado reducidos a escombros y 608 han sufrido daños. Entre las edificaciones afectadas se encuentran 146 escuelas, a las que asistían habitualmente alrededor de 88.000 niños.
Además, el resto de infraestructuras están al borde del colapso, como es el caso del sistema de salud o la distribución de agua y alimentos, que comienzan a escasear.



