Una de las terapias para paliar y mitigar los efectos e impacto del Síndrome de Rett es la utilización de aulas multisensoriales. El espacio multisensorial se puede definir como un espacio especialmente diseñado para que los niños y niñas con algún tipo de discapacidad tengan la oportunidad de interactuar con el medio mientras se relajan y estimulan sus sentidos. Para ello se utilizan recursos y actividades que se adaptan a las necesidades de cada usuaria.
Este entorno permite adecuar los estímulos (ruido, iluminación, temperatura, olores, etc.) según sus gustos y preferencias, generando un ambiente beneficioso para personas que generalmente no participan en otras actividades por su grado de deterioro.
Proporcionamos una actividad que promueve la conexión de la persona usuario con su entorno evitando el aislamiento. Al exponerlos a diversos estímulos controlados, estos son capaces de aprender y de desarrollar sus habilidades tanto intelectuales como sociales.